Sigo sorprendido por la cantidad de aperturas de cafeterías de especialidad y el crecimiento exponencial que esto ha generado. Esto nos deja a los Baristas veteranos con la enorme responsabilidad de armar la senda y el recorrido que seguirán los futuros Baristas Jr., en formación.
Queridos Baby Baristas: lo que ojalá alguien me hubiera dicho cuando empecé
Profesionales en formación, hoy quiero dejarles un par de consejos ya que siento que hay muchas cosas que me hubiese encantado que me enseñaran cuando arrancaba mi carrera como Barista.
Hoy les comparto un par de consejos en función de lo que aprendí en la marcha y ver si te sirven y te ahorras un par de frustraciones con las que me tocó lidiar a mí haciendo cafés en barras.
Primero: Sé curioso, esto lo repito hasta el cansancio. No se queden solamente con la información que aprendieron en un curso, busquen más información, investiguen y experimenten. Uno muchas veces tiene la expectativa cuando comienza a trabajar en una cafetería de que esta será una fuente inagotable de conocimiento, haciendo de escuela y si bien la cafetería va a darte herramientas para que puedas preparar esencialmente lo que requiera el trabajo, no es su función satisfacer todas tus curiosidades. Parece lógico pero tu límite es tu curiosidad, no lo que están dispuestos a enseñarte en la cafetería. “No esperes que el conocimiento venga del cielo”
Segundo: Usa balanzas, el 90% de los problemas de calibración vienen de la mano de la consistencia. Es necesario estandarizar una receta, hacerlo rutina para luego modificar lo necesario. Cuando estás calibrando es necesario cuantificar las variables y ser precisos, esto te permitirá darles seguimiento. Con esto tendrás recetas sólidas y replicables.
Tercero: Compactación inconsistente. Ver la compactación como una variable y no como una constante suele ser un error común cuando estás comenzando en las barras de espresso. Lo único que necesitas para un buen espresso es una compactación consistente y nivelada.

Cuarto: Busca un mentor.
Es importante tener una figura que te guíe y te aconseje en tus primeros pasos en la carrera de Barista. Un mentor puede compartir contigo su experiencia, conocimientos y habilidades, ayudándote a crecer y a desarrollarte como profesional.
Busca a alguien que admires en la industria del café, alguien que tenga experiencia y que haya conseguido logros en su carrera. Podrías hablar con ellos sobre tus inquietudes, hacerles preguntas y recibir consejos valiosos que te ayudarán en tu camino.
Recuerda que un mentor no solo te enseñará técnicas y habilidades, sino que también te ayudará a desarrollar la confianza y la motivación necesarias para alcanzar tus objetivos en la carrera de Barista. Así que no dudes en buscar a alguien que pueda ser tu mentor y te guíe en tu camino hacia el éxito.
Quinto: Probá cosas nuevas. No te quedes con el café que ya conocés. El paladar se entrena igual que cualquier músculo: con repetición y curiosidad. Y sí, también hay que bancarse algún café horrible en el proceso.
Para mejorar en cualquier actividad, es importante probar todo lo posible, teniendo en cuenta que la paciencia es fundamental para alcanzar el éxito. Por tanto, es recomendable practicar constantemente para perfeccionar las habilidades necesarias y así poder lograr los objetivos deseados. Es importante tener en cuenta que la práctica es la clave del éxito en cualquier ámbito, ya que permite mejorar la técnica y aumentar la confianza en uno mismo. Así que, si quieres mejorar en algo, no dudes en probar diferentes enfoques, ten paciencia y dedica tiempo para practicar con constancia.
Si llegaste hasta acá es porque te gustó. Dejá un comentario, contame en qué parte de tu carrera estás. Y si tenés un baby barista cerca, mandáselo.